Lexico on the Abril 21st, 2006
Siguiendo la seguidilla de notas que tengo pensada sobre Queen (y que espero que la disfruten), no se puede mencionar al grupo sin hacer nota de su tema más famoso. ¿Y por qué conformarme con escribir una línea o un párrafo cuando esta canción da para toda una nota entera? Bohemian Rhapsody se convirtió en marca registrada de la banda porque, aún el que no sabe que la canción se llama así, seguro conoce algún fragmento de la misma, como su comienzo, la melodía característica o el “Mama mia, mama mia, mama mia let me go”. Fue elegida por varios medios como la mejor canción del siglo, y por algo es. Muchos la describen también como una pieza única en su género, de hecho, ¡Muchos incluso discuten a qué género pertenece! ¿Es un rock, es una balada, es una opera? No, ¡Es todo eso junto!
Si quieren saber la historia y datos curiosos de este tema, sigan leyendo la nota.
A Night At The Opera
A Night At The Opera (Una noche en la opera) es una película de los famosos hermanos Marx que se estrenó en 1935, con el éxito al que el trío cómico está acostumbrado. La misma fue sucedida, dos años después, por un nuevo filme llamado A Day At The Races (Un día en las carreras), pero ¿Qué tendrá esto que ver con Queen? Pues esos dos filmes dieron nombre a dos álbumes de Queen, halago que Groucho Marx aceptó con honor en una carta que le envió al grupo felicitándolos por el éxito. Cuenta la leyenda, incluso, que cierta vez Brian May y Roger Taylor se encontraron con Groucho y él, aunque ya estaba bastante viejo, seguía igual de hilarante que siempre, y les dijo “¿Así que son músicos? Canten”. Roger replicó que no podía porque no tenían guitarra, y Groucho contestó “Acá hay una guitarra”, así que los dos miembros del grupo, en el momento, le cantaron el tema ‘39, que pertenece, justamente, al disco “A Night At The Opera”.
Se dice, además, y esto es solo un rumor, que al igual que la famosa leyenda de la sincronización entre la película “The Wizard of Oz” y el disco “Dark side of the moon” de Pink Floyd; el disco “A Night At The Opera” puede lograr una muy buena sincronización con la película homónima, así como también su disco y película sucesor: “A Day At The Races”. Personalmente nunca lo intenté, pero el que tenga ambos ítems, puede contarnos.
En fin, “A Night At The Opera” es uno de los álbumes más famosos de Queen, no solo por incluir el tema “Bohemian Rhapsody” del que trata esta nota, sino porque, además, es hogar de otros temas famosos de la banda, como el memorable “Love of my life”, tema que, particularmente en Argentina, tocó una vena sensible que pudo demostrarse cuando el grupo cantó el tema en vivo en el estadio de Velez Sarsfield. Justamente antes de esta canción, y enganchada con la misma, podemos encontrar también un tema llamado “The Prophet’s Song”. Dicho tema, que dura ni más ni menos que 8 minutos, demuestra de lo que es capaz la voz de Freddie. En la mitad de la canción, y durante por lo menos dos minutos, Freddie nos deleita con un solo vocal, al cual se le aplicó un efecto de eco para formar un coro de voces, que realmente vale la pena apreciar. Y hablando de “Love of my life”, ¿Sabía usted que la banda se empecinó tanto en lograr la perfección para ese tema, que Brian May tuvo que pasar un buen tiempo aprendiendo a tocar el arpa, exclusivamente para el comienzo de la canción? Al menos su trabajo rindió su fruto, no solo porque el tema es hermoso, sino porque este instrumento lo vuelven a usar años más adelante en la canción “The Miracle”.
Bohemian Rhapsody
Y dejando de lado la historia del disco, pasemos al tema en cuestión. Bohemian Rhapsody nació, se gestó y se formó enteramente en la cabeza de Freddie Mercury. El escribió la letra, la música, los arreglos, absolutamente todo. Se dice por ahí que Freddie tenía el tema entero en su cabeza antes de pasarlo en limpio, y costaba hacérselo entender a los demás. Entonces Freddie se sentaba al piano, tocaba una parte y luego se detenía y decía “Y acá es donde viene la parte de ópera”, para el asombro de los que lo miraban.
Pero Freddie no jodía. Roger Taylor, encargado de poner la batería en el tema, a veces se encontraba muy perdido en la sección operística, porque la canción requería que la batería sonase y parase a cada rato, de una manera muy precisa que costaba imaginar qué quería poner Freddie en el medio.
El tema fue una revolución no solo por su estilo, sino por la forma en que fue grabado. Su comienzo consta de un coro de voces recitando a capella un fragmento. Este coro está formado únicamente por Freddie Mercury, cuya voz fue duplicada varios cientos de veces para formar todo un verdadero grupo de voces. Esta tarea no era común en dicha época, lo cual hizo doblemente espectacular su realización. La misma impresión causó el efecto de cascada que se escucha en “Magnificooooo” donde, si separamos las pistas del tema, podemos escuchar un “oooh” que aparece y desaparece cada tanto.
Es muy curioso escuchar el tema por separado, porque podemos notar los distintos tipos de voces y coros que fueron utilizados, así, para la parte que dice “Thunderbolts and lightenings, very very frightening me” podemos escuchar tres tipos de voces, una que recita en un tono normal la frase, otro que la dice en tono descendente, y una tercera opción, obviamente hecha por Roger Taylor (único capaz de alcanzar esos tonos) que, en un agudo casi punzante, dice “Very very frightening me” (el audio está disponible para el que me lo pida).
Brian May siempre aseguró que la precisión de Freddie asustaba, ya que parecía ser un metrónomo humano (el metrónomo es un aparato utilizado en la música para marcar los tiempos). Sin una guía de fondo, Freddie tocaba la melodía en el piano con exactitud milimétrica.
Previo a la famosa sección de ópera, se puede escuchar el primer solo de guitarra de Brian May, única contribución en el tema. Dice Brian “No quería simplemente repetir la melodía con la guitarra, y esos cambios - dice mientras tararea el solo - simplemente me sonaron muy acordes”. Otra contribución fue el nuevo solo que se escucha casi al final, que transporta al tema del rock pesado que era a la balada tranquila con la que culmina. “Quería darle un aire pomposo, de trompetas. Es algo muy dificil de hacer con guitarras”, decía Brian.
Ahora bien, la letra podría merecer un capítulo aparte, y sin embargo no lo merece. Se intentó buscar un sentido, una razón que llevó a Freddie a escribir una canción sobre un hombre que, sin querer, mata a una persona y huye para no herir a los que quiere. Pero no, la verdad es que, Freddie mismo admitió, su canción no tiene sentido, no intentemos buscarle una razón porque Freddie escribió lo que se le antojaba. La letra no está basada en ninguna historia personal ni nada que hubiera escuchado.
La difusión
El tema Bohemian Rhapsody dura casi 6 minutos exactos. Esa duración era bestial para un simple en esas épocas, y la discográfica obligaba a la banda a recortarlo si querían lanzarlo. Pero Freddie se negó rotundamente, el tema era una pieza entera y así debía ser conocido. Y gracias a Dios por su insistencia.
Freddie tenía un amigo que era DJ en una radio. A él le llevó el tema con la condición de que lo escuchara él solo, que no lo pasara en su programa. Su amigo hizo caso omiso de la condición y reprodujo el mismo tema unas 10 veces en un solo día, logrando que los teléfonos no dejen de sonar para saber de quién era semejante obra de arte. Ese fue el impulso principal del tema, que, gracias a las presiones de la banda, fue, en efecto, lanzado como un simple logrando, además, darle otro sello característico más a la banda: El del primer videoclip de promoción de la historia. En esa época, no se acostumbraba acompañar un tema con un videoclip de promoción, fue Freddie quien insistió en retratar en video lo que ese tema era, y así filmaron un video que muestra a Freddie sentado al piano cantando, y a la banda acompañándolo.
El éxito dos veces más
A pesar de que Bohemian Rhapsody se mantuvo muuuuucho tiempo primero en los rankings, en algún momento tenía que bajar. Nadie se hubiera esperado que volviera a subir, y sin embargo lo hizo.
La primer ocasión fue en el año 1991. La trágica muerte de Freddie disparó las ventas terriblemente, aprovechando que para ese momento, la banda sacó el simple del tema “These are the days of our lives” (del cual hablaré en otra nota, y que está incluido en el disco “Innuendo”). Dicho simple incluía, en el otro lado, por supuesto, a “Bohemian Rhapsody”. Esto logró que el tema nuevamente alcanzara el primer puesto por un buen tiempo.
Su segunda ocasión fue un año después, cuando se estrenó la película “Wayne’s World”, con Mike Myers y Dana Carvey, basada en el personaje homónimo que el actor interpretaba en el show “Saturday Night Live”. La escena de Bohemian en la película es famosa. Garth (Dana Carvey) manejando, Wayne a su lado, y un grupo de amigos sentados atrás en el auto de Wayne. Bohemian Rhapsody sonando y ellos haciendo la mímica del tema. El éxito fue tal que el videoclip de Bohemian Rhapsody fue re-lanzado, incluyendo fragmentos de la película en el medio. El tema volvía a alcanzar el primer puesto.
Hay quienes dicen que Bohemian Rhapsody no es el mejor tema, hay quienes afirman que es uno más del montón. A todos esos, Freddie les tiene una respuesta perfecta: “Traeme otro tema que mezcle rock y opera con una balada, y ahí vemos cuál es mejor”.

